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Un adecuado mantenimiento preventivo, sinónimo de seguridad en los autos

Muchos llevamos al día todas nuestra cuentas de teléfono, la tarifas de luz y gas, el pago de la matrícula escolar, pero posiblemente hay algo en lo que no hacemos mucho hincapié, y es realizar mantenimientos preventivos a nuestros vehículos. 

La dependencia del ser humano en la actualidad se ha vuelto su mayor lema, la tecnología nos ha absorbido y con ello nos encontramos sujetos a la realización de las actividades cotidianas, lo que involucra a los automóviles, que valga mencionar, que con el paso del tiempo estos se han convertido en más confiables y eficientes. 

No obstante, en la medida en que un auto sea más sofisticado, la calidad del cuidado que debe hacerse será mayor, siendo esta la razón por la que el automóvil se encuentre en óptimas condiciones para responder a cualquier exigencia. 

El objetivo es prevenir 

El apremiante día a día, nos conduce a olvidar diversas cosas, incluso que el mantenimiento de nuestro auto se hace con el fin de prevenir cualquier tipo de avería y con ello evitar futuras catástrofes. En consecuencia, resulta de suma importancia que se realice una revisión aunque sea mínima desde nuestras casas o bien, en un centro automotriz y garantizar con ello el adecuado funcionamiento de nuestros vehículos.

Uno de los puntos importantes para tomar en consideración es la revisión de la Carrocería, la cual sólo consiste en la revisión del estado general del vehículo, desde la pintura, abolladuras, rayas o si se encuentra sumamente sucia. Cuando este tipo de detalle no es atendido se puede correr el riesgo de corrosión. Así mismo, la revisión de las escobillas de los parabrisas es importante. 

Con respecto a los neumáticos, su revisión es bastante sencilla ya que sólo se debe verificar si cuentan con algún desgaste, deformación, o espiche, además de verificar en cada oportunidad el nivel de presión de las mismas que se encuentre de acuerdo a las especificaciones del fabricante.

Seguidamente debemos vigilar de cerca el sistema de suspensión, aunque este si es un poco más complicado de detectar si se encuentra algún detalle en el. Y ello es debido a que solemos irnos acostumbrando a tal desgaste a medida de que a diario rodeamos, pero siempre es recomendable acudir al taller cada 20,000 km.

En cuanto al aceite, en él se produce un deterioro por desgaste en el que los aceites minerales se deben cambiar luego de 5000 kilómetros, mientras que los semisintéticos a los 10.000 kilómetros y los sintéticos pueden alcanzar los 15.000 kilómetros. La idea es que las impurezas del mismo no alcancen al Motor y que el enfriamiento del mismo sea el adecuado. 

 Finalmente resulta imprescindible que el filtro de aceite se encuentre en óptimas condiciones, de esta manera no se obstruye el motor, no se reduce la potencia del carro y el rendimiento del motor será el adecuado.